La información está a nuestro alcance, cada vez más accesible.El mejor remedio es informarse, leer, consultar al médico y conocerse a uno mismo.
Cuidado con las prácticas de riesgo
La práctica de riesgo más común suele ser practicar sexo sin anticonceptivos, un error frecuente. Las consecuencias son enfermedades de trasmisión sexual, embarazo no deseado, etc.
No fumar
Está clínicamente demostrado que el consumo de tabaco disminuye la fertilidad. En el caso de los hombres, por ejemplo, afecta a los flujos sanguíneos del pene. Y en el caso de las mujeres, fumar aumenta el riesgo de sequedad vaginal y atrofia genital , además de acelerar la menopausia o producir arteriosclerosis.
Higiene corporal
Mantener una buena higiene corporal también evita contraer infecciones. Un cuerpo limpio es sinónimo de un cuerpo sano. Entre otras cosas, hay que evitar la eliminación del vello púbico o después de tener una relación sexual recordar orinar es una práctica que deberíamos llevar a cabo con el fin de protegernos de enfermedades.
Control de emociones
Una de las principales cosas que debemos hacer es evitar relaciones tóxicas. Es importante el autocontrol, ya que el estrés puede reducir el deseo sexual.
Recurre a expertos
En el caso de las mujeres resulta crucial acudir a revisiones ginecológicas periódicas. Si se tiene algún síntoma o duda siempre conviene visitar a un especialista. Llevar una buena alimentación
Una dieta con un alto contenido en grasas saturadas puede derivar en problemas de índole sexual, como la disminución de la concentración de espermatozoides en la eyaculación.
Recuerda, cualquier consulta o duda que tengas conviene que la resuelvas cuanto antes; enfermedad o disfunción sexual consulta con tu médico sin sentir vergüenza por ello.
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